Como habéis visto cada vez actualizo menos, entre la falta de tiempo y
la de inspiración tengo un poco de bloqueo, que se ha llegado a traducir
en algún momento como "cierra el blog". Me lo planteé seriamente pero
no es la solución, yo creo que todo va y todo viene, y si que es verdad
que últimamente he demasiado centrada en mi vida 1.0 y he dejado muy de
lado la 2.0, que aunque no es la principal también trae muchas
satisfacciones.
Empieza diciembre, mi mes favorito del año, los 31 días en los que cierras un año que ha podido ser mejor o peor. En mi caso ha sido increíble, el mejor en mucho tiempo, y la verdad es que no las tenía todas conmigo con 2012. Pero no es el momento de hacer el balance de lo que ha pasado, vamos a centrarnos en diciembre y su magia.
¿Por qué me gusta diciembre? Muchos pensaréis porque están a la vuelta de la esquina las Navidades, que por una parte es cierto, pero hay más que eso. Diciembre es el cierre, es un mes de reflexión y de valoración, de promesas, de retos y de pensamientos positivos de cara al futuro. Es el mes en el que nos juntamos con nuestra familia y en el que prometemos ser mejores.
Además, las calles se llenan de luz y color. De árboles adornados, de guirnaldas, de bolas de colores, de canciones en voces alegres y de sonidos de campanas que nos alegran el corazón y nos dan calidez. Da gusto salir en estos días, el frío se hace imperceptible cuando notamos la felicidad en el ambiente.
Para muchos de vosotros todo lo que estoy diciendo son banalidades, pero todos los años estoy deseando que llegue este mes para disfrutarlo, y este creo que va a ser especial, porque cuando salga de paseo no lo voy a hacer sola. Alguien me tiende su mano, y ese alguien, además de todos vosotros, me hace verdaderamente feliz.
¿Volveré a actualizar antes de fin de año? Sí...hay una sorpresa que estoy cocinando estos días. Pronto os enteraréis.
Mood: Feliz
Suena: Love of Lesbian - La noche eterna

